Del establo a tu Corazón: Hay propósito aún en lo incomodo del dolor.
SERIE: La Navidad que toca el alma: 4 Temas para vivir este Mes con Propósito.
Tema № 3.
Hay propósito aún en lo incomodo del dolor.
Para muchas personas, Diciembre es el mejor mes del año; tanto, que desearían que se extendiera por más tiempo. Son quienes se preparan con antelación para cuidar cada detalle: los adornos, los regalos, la cena y esa búsqueda incesante de la "Navidad perfecta". Sin embargo, para otros, es una época de supervivencia emocional. Son quienes desearrían que el reloj y el calendario se detuvierao para no revivir los momentos duros que los marcaron. Si se trata de la pérdida de un familiar, y es la primera Navidad sin su presencia, el dolor suele ser agudo; para ellos, el tiempo parece haberse detenido el mismo día de la partida.
Tal vez la tristeza nace del vacío que dejó quien tuvo que migrar, de la angustia por un ser querido privado de libertad, de la escasez económica que levanta un cerco sobre las necesidades básicas, o de la batalla diaria contra una enfermedad tenaz. Sea cual sea la realidad, el dolor suele irrumpir sin ser llamado y se asienta en el alma sin pedir permiso.
La Realidad del Primer Belén.
Hoy quiero recordarte que, para los padres de Jesús, la primera Navidad no tuvo nada de pontoresca. Fue una travesía forzada, y sin comodidades, recorriendo un camino largo con un embarazo a término. Al llegar, solo encontraron una ciudad saturada y el rechazo de las posadas. María tuvo que dar a luz en un humilde establo, rodeada de animales.
¡Créeme! Ese escenario no era el paisaje romantizado de las tarjetas navideñas o los pesebres de cerámica al lado del arbolito.. Era un lugar frío, incómodo y precario. La escritora Emily Elliot lo describió magistralmente en su himno:
🎼 Tú dejaste tu trono y corona por mí, al venir a Belén a nacer; mas a ti no fue dado el entrar al mesón, y en establo te hicieron nacer. 🎶
Pero aquí reside lo verdaderamente relevante: lo importante no fue la cantidad de obstáculos, sino la sublime realidad de que Dios dejó su gloria para hacerse hombre. Él no eligió un palacio; eligió la incomodidad para garantizar paz y salvación a todo aquel que le reciba.
Si hoy te sientes tan agobiado que te cuesta sonreir, recuerda esto: Jesús no es ajeno a tu aflicción. Él vino precisamente a la "incomodidad" de nuestra condición humana para envolverte con su manto de paz, sanar tus heridas y reconciliarte con el Padre.
Tal vez este sea el momento de invitar a Jesús a entrar en tu realidad tal como es, y decirle cual letra del himno:
🎼 Ven a mi corazón, ¡Oh Cristo! Pues en él hay lugar para Ti. Ven a mi corazón, ¡Oh Cristo! Ven; pues en él hay lugar para Ti. 🎶🎵
Lectura bíblica para meditar.
- Isaías 61: 3, «...para ordenar que a los afligidos de Sion se les dé diadema en lugar de ceniza, aceite de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar de espíritu angustiado...»
- Mateo 5:4, «Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.»
- Juan 16:22, «También vosotros ahora tenéis tristeza; pero volveré a veros, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo».
- Romanos 8:18, "Sin embargo, lo que ahora sufrimos no es nada comparado con la gloria que él nos revelará más adelante".
Ora conmigo:
Amado Padre, vengo ante Ti sin fuerzas por el peso que me ha causado esta aflicción. Reconozco que muchas veces he sentido que la vida me duele, pero mi espíritu sabe que hay un camino diferente y mejor esperándome en Ti. Te ruego Señor, que sanes toda herida, que me impulses a avanzar en la vida, y que pueda abrazar la esperanza y la gloria venidera de la que hablas en tu Palabra. En el Nombre de Jesús, amén".
By. neiscarp.

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