Aunque la Navidad ya no huela infancia...

 

SERIE:

La Navidad que toca el alma: 4 Temas para vivir este Mes con Propósito.

Tema № 2

... Nos queda la Paz de Jesús.

     Si eres como yo, probablemente este mes te evoca una colección de recuerdos de la infancia: esos momentos de calidad compartidos en familia, cuando todos se reunían para decorar el hogar con motivos de la ocasión, y la Navidad se sentía bien bonita.
     
     Dondequiera que fuéramos, el olor de la comida festiva nos invadía, la música alegre nos contagiaba, y las casas y calles decoradas ofrecían una vista armoniosa. Incluso los mensajes en la radio y televisión eran una invitación a reflexionar en aquella alabanza dirigida a Dios, pronunciada por los ángeles y escuchada por los pastores, tal como se describe en Lucas 2:14:

«Gloria a Dios en las alturas, y paz en la tierra para los que gozan de su buena voluntad».

     Este versículo, queridos lectores, no es exclusivo de esta fecha en especial; es un mensaje universal para cualquier día del año, el cual nos recuerda una gran verdad: que cuando hacemos la buena voluntad del Padre, se producen dos efectos extraordinarios: alabanzas a Dios, en el cielo, y en la tierra, paz para la humanidad. Esa es la misma paz que Jesús ofreció, una paz infinitamente superior a la que el mundo puede dar, pues es la paz que "sobrepasa todo entendimiento."
     
      Para muchos, la Navidad seguro se sigue sintiendo igual a los años anteriores; para otros, quizá algo cambió. Lo cierto es que, aunque ya no somos aquellos niños ajenos a las responsabilidades de los adultos, sino personas adultas (y algunas tal vez, marcadas por las pruebas y aflicciones de la vida), la alabanza de los ángeles aún resuena. Desde lo alto se sigue entonando en espera de hombres y mujeres de buena voluntad que deseen abrazar la Paz que el Señor quiere darles en medio de este agitado mundo.

     ¿Sabes qué es lo maravilloso? Que, antes de la venida de Jesús al mundo, la humanidad estaba enemistada con Dios. El pecado nos mantenía alejados de Su presencia, pero gracias a Jesús, fuimos reconciliados con el Padre, y ahora tenemos Paz para con Dios.

Esa es la verdadera Paz que sd obtiene, al reconciliarnos con nuestro Creador.

Lectura Bíblica para Meditar.

  • Lucas 2:14, ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!
  • Juan 14:27, «La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo».
  • 2ª Corintios 5:19, Porque sin tomar en cuenta los pecados de la humanidad, Dios hizo la paz con el mundo por medio de Cristo y a nosotros nos ha confiado ese mensaje de paz. (Biblia de más Américas).
• Romanos 5:1, «En consecuencia, ya que hemos sido justificados mediante la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo»

Ora conmigo:

Amado Padre Celestial,
Venimos ante Tu presencia con acción de gracias al recordar el glorioso mensaje de los ángeles que anunciaron: "¡Paz a los hombres de buena voluntad!"
Reconocemos que muchas cosas han sucedido en nuestras vidas desde la infancia; algunas nos ayudaron a crecer, y otras nos han dejado heridas profundas. Más gracias, porque Tu promesa de paz sigue inmutable.
Ayúdanos a buscar de esa Paz que solo Tú puedes darnos, y aferrarnos a ella para que, sin importar las circunstancias del momento, podamos vivir sin temor y con el corazón quieto.
En el Nombre de Jesús, Amén.

By: neiscarp.


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